{"id":2666,"date":"2017-06-20T18:24:21","date_gmt":"2017-06-20T23:24:21","guid":{"rendered":"https:\/\/jorgechanis.com\/elbuendiente\/?p=2666"},"modified":"2017-06-20T18:24:21","modified_gmt":"2017-06-20T23:24:21","slug":"ariel-contreras-maestro-agricultor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jorgechanis.com\/elbuendiente\/ariel-contreras-maestro-agricultor\/","title":{"rendered":"ARIEL CONTRERAS: MAESTRO AGRICULTOR"},"content":{"rendered":"<p>Ariel Contreras &#8211; Volc\u00e1n<\/p>\n<p>Por: Luis Bur\u00f3n Barahona &#8211; La Prensa<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/jorgechanis.com\/elbuendiente\/ariel-contreras-maestro-agricultor\/screen-shot-2017-06-20-at-6-14-23-pm\/\" rel=\"attachment wp-att-2670\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2670\" src=\"https:\/\/jorgechanis.com\/elbuendiente\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/06\/Screen-Shot-2017-06-20-at-6.14.23-PM.png\" alt=\"\" width=\"1004\" height=\"667\" srcset=\"https:\/\/jorgechanis.com\/elbuendiente\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/06\/Screen-Shot-2017-06-20-at-6.14.23-PM.png 1004w, https:\/\/jorgechanis.com\/elbuendiente\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/06\/Screen-Shot-2017-06-20-at-6.14.23-PM-300x199.png 300w, https:\/\/jorgechanis.com\/elbuendiente\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/06\/Screen-Shot-2017-06-20-at-6.14.23-PM-768x510.png 768w, https:\/\/jorgechanis.com\/elbuendiente\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/06\/Screen-Shot-2017-06-20-at-6.14.23-PM-1000x664.png 1000w\" sizes=\"auto, (max-width: 1004px) 100vw, 1004px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Ariel Contreras es un hombre taciturno. Tiene una finca modesta en Volc\u00e1n, en Cuesta Piedra, justo donde termina la carretera que viene desde Boquete. Lleva por nombre Los Cerezos 2 y est\u00e1 sobre una pendiente.<\/p>\n<p>Para entrar, hay que mover un caballo de pelaje palomino amarrado a la puerta de metal. Primero un peque\u00f1o pasillo enlodado y luego la ladera. Dice Contreras que ya lleva casi 30 a\u00f1os con la parcela, en la que antes hubo pinos y eucaliptos. Ahora hay alimentos. En febrero pasado fue su primera cosecha.<\/p>\n<p>\u201cHay que bajar con cuidado\u201d, advierte Contreras mientras sortea el camino lleno de lodo al caminar sobre las llantas que dispuso para evitar ca\u00eddas.<\/p>\n<p>Contreras trabaja el Grupo Org\u00e1nico de Agricultores Cerropunte\u00f1os (Gorace), as\u00ed que siembra legumbres, verduras y frutas que se comercializar\u00e1n a trav\u00e9s de la asociaci\u00f3n a distintos lugares del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Y se lamenta. Dice que la gente debe sembrar m\u00e1s fruta, que no lo hacen porque se demoran en crecer. Y mira hacia el horizonte con una sonrisa. Se muestra orgulloso ante el viento por su trabajo con la tierra.<\/p>\n<p>Al fondo del terreno, al final de la pendiente, hay una especie de galp\u00f3n en sus primeras fases de construcci\u00f3n. Contreras explica que ese es un sal\u00f3n de clases. All\u00ed ha atendido a agricultores que quieren aprender el arte de sembrar org\u00e1nico. Dice que hasta lo han visitado del exterior. Y que le gustar\u00eda dedicarse m\u00e1s a la ense\u00f1anza, a traspasar el conocimiento de la tierra.<\/p>\n<p>Salimos de Los Cerezos 2 y nos lleva a una peque\u00f1a fonda que est\u00e1 al lado, justo en la orilla de la carretera que viene desde la Interamericana. All\u00ed nos espera con hojaldres, carne frita y tortilla changa con queso blanco adentro. Atiende su esposa, que aparece con varias botellas de miel que ellos mismos producen y las vierte sobre el manjar de ma\u00edz. Tambi\u00e9n saca picantes propios. Siembran y producen. Es la oferta del campo que se reh\u00fasa a dejar de ser competitivo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ariel Contreras &#8211; Volc\u00e1n Por: Luis Bur\u00f3n Barahona &#8211; La Prensa Ariel Contreras es un hombre taciturno. 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